¡Necesitamos paz ahora!

Para un futuro mejor se necesita justicia

Conflictos de drogas y guerras civiles dominan gran parte de Latinoamerica, es por esto que Adveniat desea colaborar a la solución de esta problemática con la acción anual 2015, realizando un trabajo de llamado de paz y justicia para la sociedad, porque sin justicia nos se puede conciliar la paz. Para ello el foco principal son dos paises: Colombia donde la iglesia católica trata de buscar la paz entre el gobierno y los grupos armados; y Guatemala, un país que tuvo que sufrir una cruel guerra civil la cual dejó un profundo dolor en la sociedad, a la que la iglesia quiere ayudar a buscar estabilidad social.

La apertura será en Stuttgart

La apertura de la acción anual 2015, se llevará a cabo el día 29 de noviembre en la Catedral de San Eberhard, se realizará una misa de inaguración donde participarán nuestros invitados de América Latina y de la Diócesis de Rottenburg-Stuttgart en Alemania.

Nuestra acción apoyada por responsables de proyectos en Latinoamérica

Durante el tiempo de adviento, algunos de nuestros huéspedes latinoamericanos visitan Alemania con el objetivo de informarnos sobre el trabajo realizado en el país de su procedencia. Entre ellos podemos mencionar una destacada directora de radioescuelas en Guatemala o un obispo que se dedica a proteger y ayudar a los ciudadanos indígenas de despiadados empresarios mineros. También hacemos mención de pastores quiénes buscan el diálogo y la paz entre el gobierno y el grupo guerrillero FARC en Colombia. Estas personas con estas emocionantes experiencias pueden compartir su testimonio durante diferentes visitas a distintas comudidades alemanas.

Invitados de Colombia

Monseñor Luís Augusto Castro Quiroga, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia y Arzobispo del departamento de Boyaca (Arquidiócesis de Tunja). Trabajador constante en la solución de conflictos, de posiciones vehementes y espíritu conciliador, por lo que es considerado como un auténtico misionero de paz. Para muchos colombianos, Monseñor Luís Augusto Castro Quiroga es una de las voces más importantes de la iglesia católica.

Su constante dedicación en busca de paz y diálogo entre el gobierno y la guerrilla FARC lo han convertido en una figura de suma importancia para el pueblo colombiano. "Armas y violencia en vez de diálogo, ese camino se intentó sin tener éxito alguno", recuerda el Arzobispo de Tunja y presidente de la Conferencia Episcopal; es por esto que el pueblo está dispuesto a dialogar bajo una sola condición, que no exista impunidad, todos deben estar dispuestos a admitir y aceptar sus culpas.

Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos es misionero en zona de guerra. Realiza sus actividades eclesiásticas en una pequeña ciudad de Colombia llamada Tibú. Esta queda ubicada entre la frontera de Colombia y Venezuela, lugar en que también se refugian grupos guerrilleros de izquierda. Los mismos que desde hace décadas estan en guerra con el gobierno. Por ello la región esta totalmente abandonada por el gobierno; los que sufren las consecuencias son los cuidadanos que la habitan, exponiéndose a la violencia y el peligro que azota a la región.

Anteriormente en esta tierra sólo se cultivaba cacao, café y azucar, pero ahora las familias viven principalmente del cultivo de coca y actividades ilegales. Es por este motivo que Monseñor Omar Alberto Sánchez quiere ofrecer alternativas, para asi poder desaparecer el cultivo ilegal de la hoja de coca. Él mismo empezó con otros campesinos en Catatumbo la plantación de productos alternativos para que posteriormente sean comercializados en  mercados legales. Sin embargo para combatir este conflicto, es de suma importancia la participación del gobierno, por ejemplo con la construccion de escuelas, hospitales, carreteras etc.

Invitados de Guatemala

Monseñor Bernabé Sagastume Lemus defiende y lucha a favor de los necesitados que sufren constantes abusos e injusticias por parte de gente poderosa y ambiciosa. Su cercanía con su pueblo lo ha llevado a ser una parte fundamental en la sociedad guatemalteca.

En el año 2007, cuando una empresa canadiense pretendía instalarse en Guatemala para realizar trabajos de explotación de recursos minerales, miles de personas salieron a las calles a protestar en contra, estas personas temían que los ríos sean contaminados y se destruya el medio ambiente. Ante las protestas la policía y personal de seguridad trataron de cesar las mismas, pero esto solo acarrío violencia y encarcelamientos injustos, estos hechos conmocionaron a la diócesis Santa Rosa de Lima, ubicada al sudeste de Guatema. Motivo por el cual Moseñor Bernabé Sagastume quién también criticaba el proyecto y estaba en total desacuerdo, por las consecuencias que prodría traer para su pais, fundó el año 2012 junto a la colaboración de algunos pastores de la Diócesis una "Comisión Diocesana para la preservación de la naturaleza (CODIDENA). "Nuestra tarea es luchar por la vida, defender la naturaleza y otorgar voz al pueblo", expresó Monseñor Bernabé.

Ernestina López Bac, secretaria ejecutiva de la pastoral indígena de la Conferencia Episcopal de Guatemala. Ernestina López logrón en los años 1950 algo exepcional: como miembro de la etnia kaqchikel y como mujer visitó la escuela y universidad, obteniendo un título universitario, lo cual en ese entonces y actualmente no es común para las mujeres de Guatemala. Para Ernestina fue muy duro dejar su pueblo para seguir sus estudios, "me sentí como una flor que es arrancada de la tierra", recuerda. Ernestina sabe que no se equivocó y que el sacrificio valió la pena, después de terminar la escuela con éxito recibió una beca para estudiar psicología, pedagogía y teología.
 
Tradición de los antiguos pueblos de América Latina, la iglesia indígena surge después del Concilio Vaticano II, cuando la iglesia decidió entablar el diálogo intercultural. "Quinientos años estuvo presente sólo la litúurgia romana pero esta no tiene mucho que ver con la realidad Maya" expresó Ernestina. La representación de la espiritualidad, sociedad y política es básicamente: la visión de los Mayas que es el respeto por la vida, creación y la comunidad con el espíritu de los antepasados. Por eso para Ernestina las ceremonias tradicionales kaqchikel donde flores, miel, maíz y velas bendecidas junto a incienso, no es una oposición a la liturgia sino una expresión de la misma fé.