Talitha kum - un nuevo empiezo

En Colombia muchas niñas son maltratadas y abusadas sexualmente, en la mayoría de los casos estos abusos vienen por miembros de su propia familia. Muchas niñas provienen de barrios pobres y olvidados donde la violencia esta diariamente presente, es por esto que necesitan ayuda para poder salir de ese entorno y vivir dignamente.

Las niñas en el proyecto "Talitha Kum"

En las calles del barrio San Francisco en Cartagena, Colombia las casas están pintadas de diversos colores, que irradian alegría, pero eso no nos aparta de la dura realidad que es la pobreza. "San Francisco es el barrio con mayor tasa de violencia en Cartagena; aquí en el barrio Afriquita es aún peor", cuenta la hemana Blanca Nuvia.

Existen varias niñas afectadas entre ellas, Silvia de 16 años, quién vive con su abuela en una choza muy pequeña. Silvia quién no conoció a su padre, nos comenta que su madre consume drogas y vende su cuerpo para poder solventar su vicio. La madre de Silvia le ofrecio drogas por primera vez, al principio Silvia no puso resistencia y sumisa obedecia, pero cuando los hombres que acompañaban a su madre empezaron a maltratarla, ella no tuvo otra opción más que huir donde su abuela, quién la llevo con la hermana Blanca.

Poder estudiar y recibir cariño

En el año 2012 la hermana Blanca comenzó junto la colaboración del pastor de la parroquia San Francisco, a brindar ayuda a niñas entre las edades de nueve a 14 años. "Casi todas han sido abusadas sexualmente y maltratadas, algunas también tuvieron que prostituirse", informa la orden de hermanas del Buen Pastor. La mayoría de las niñas no han visitado la escuela, sin embargo ya habrían consumido alcohol y drogas.

La hermana Blanca llamó a este proyecto "Talitha Kum", término que proviene del evangelio de Marcos que relata el renacimiento de la hija de Jairo donde Jesús dijó: ¡Talitha Kumi!, lo que significa: niña yo te digo ¡Levántate! Hoy Silvia está entre las adolecentes que lograron levantarse. A diario visita las instalaciones que la parroquia puso a disposición, donde las niñas aprenden materia escolar.

El director de Adveniat Bernd Klaschka (en la foto a la derecha) visitó Talitha Kum y pudo compartir con las niñas.

"Las niñas necesitan mucho apoyo. Ellas vienen hacia mí, necesitan ser abrazadas, recibir cariño, desean otra vida, sin preocupaciones diarias. Yo veo como las niñas crecen y se vuelven más fuertes mentalmente y espiritualmente; eso me hace muy feliz, como si fuesen mis propias hijas", expresó Beatrice Matos Morales una de la voluntarias que trabaja en el proyecto. Junto al equipo de voluntarios trabajan también psicólogos y terapeutas porque muchas de ellas sufrieron experiencias traumantes. "Nosotros vemos el cambio positivo en ellas; el programa nos sirve para facilitar un nuevo empiezo y una mejor vida", informó el Arzobispo de Cartagena Jorge Enrique Jiménez. El proyecto ha avanzado con éxito, tanto así que ahora Talitha Kum cuenta con treinta y seis niñas.

Una sala para el grupo y comida para las niñas.

La Arquidiócesis de Cartagena, que es representante de este proyecto, ha solicitado a Adveniat su colaboración para la construcción de una cocina y una sala de estar para el grupo, debidamente acondiciodado y amoblado. Además es importante el apoyo financiero para que las niñas puedan recibir diarimente un almuerzo.